Trastornos bipolares y parecidos razonables.

Hoy el diario pedrojotesco El Mundo atracaba a la opinión publica con la enésima noticia sobre la teoría conspirativa de de los atentados de Atocha. Le daba credibilidad -en primera pagina creo recordar- a una supuesta querella que Zougam había puesto por falso testimonio. Mas allá de lo descacharrante del cuento me ha venido a la cabeza las posiciones del enemigo de mi enemigo es mi amigo, que aparentemente desde el otro extremo ideológico, ejemplarizaba un articulo que leí en Kaosenlared.

Al igual que Pedro Jota, el autors da dignidad al enemigo menor para supuestamente favorecer la lucha contra el enemigo mayor, o eso cree. La indigna muerte de Gadafi no nos puede hacer olvidar la condición humana del personaje. El 22 de febrero el propio Muamar el Gadafi pronunció uno de los discursos más siniestros que se recuerdan de la historia reciente, un discurso cuyo tono y vocabulario (en particular la calificación de ratas e insectos que hizo de los oponentes) recordaban a los regímenes nazi o estalinista de la década de 1930 .

El déspota libio citó varios precedentes que se dijo dispuesto a imitar, entre ellos la masacre de 1989 en Tiananmen (China) y la de 2004 en Faluya, Irak. Mencionó asimismo el ataque israelí contra Gaza en 2008-2009, una analogía que repitió el 7 de marzo en una entrevista que emitió un canal francés de televisión por satélite.

Y en otro discurso, pronunciado el 17 de marzo, el día en que el CSNU iba a adoptar la resolución n.º 1973, comparó el asalto a Bengasi por parte de sus tropas con el asedio de Madrid por el dictador español Francisco Franco, declarando que confiaba en que apareciera una ‘quinta columna’ en la ciudad que le ayudara a ‘liberarla’.

Nunca he creído en la política de bloques ni en eso del enemigo de tu enemigo es tu amigo. Gadafi no era ni mucho menos un defensor de las libertades de su pueblo ni un anticapitalista. Al contrario, utilizaba la riqueza de su pueblo para su enriquecimiento personal y el de su camarilla, y estaba dispuesto a masacrarlo para mantenerse en el poder.

Lo cierto es que Santiago Alba Rico, en su magnífico artículo Libia, el caos y nosotros, ademas de decir que la OTAN salvo vidas -lo que sin duda hizo aunque fueran las de los “malos”- cita varios hechos que coexistían en Libia: Gadafi era un dictador; la revuelta libia era popular, legítima y espontánea; la revuelta es enseguida infiltrada por oportunistas, liberales pro-occidentales e islamistas; la intervención de la OTAN nunca tuvo vocación humanitaria; la intervención de la OTAN salvó vidas; la intervención de la OTAN provocó muertes de civiles; la intervención de la OTAN amenaza con convertir Libia en un protectorado occidental.

Es lo que tiene la dialéctica social, que pueden coexistir en un mismo acto intereses, realidades y actores contradictorios, aunque resulte difícil de comprender para quienes ven el mundo en blanco y negro.

También nos cuenta el artículo de kaosenlared, como prueba sobre vínculos piramidales, el apoyo del intelectual orgánico de la derecha francesa, Bernard Henri-Levy, a los rebeldes libios. Sin embargo parece ciego y sordo a las declaraciones de múltiples dirigentes sionistas en Israel que preferirían tenérselas con un enemigo conocido y que mantiene la calma en el frente del Golán .

Así, Effi Eitan, ex-presidente del partido Nacional Religioso y ex-ministro de la Vivienda de Israel declaró su preocupación ante una posible caída del régimen de Bachar Al-Assad en Siria. Eitan no es sólo una de las personalidades más extremistas de la derecha israelí sino alguien que reside en el asentamiento de Qatzrin, situado en los Altos del Golán sirios, lo que aparenta, ademas de una posición política, una cuestión personal. Vamos, alguien directamente interesado.

Así mismo el ministro de Enseñanza, Gideon Saar, declaro que no es poca cosa que Hafiz Al-Assad y su hijo Bachar, hayan permitido la tranquilidad necesaria para intensificar la construcción en los asentamientos judíos en los Altos del Golán, lo que ha llevado a multiplicar muchas veces el número de colonos en las últimas tres décadas”.

Y como broche de oro las declaraciones del miércoles pasado de Netanyahuque que cree que el mundo árabe no está preparado para la democracia, aunque al mismo tiempo teme que sus vecinos abracen la democracia. En una comparecencia en la Kneset el miércoles, el primer ministro israelí calificó la llamada Primavera Árabe de “oleada islamista, antioccidental, antiliberal, antiisraelí y antidemocrática”. (1)

A lo visto, y siguiendo la tonta lógica de las afinidades, la posición del directamente interesado, el régimen sionista de Israel, tendría que hacerle pensar a los defensores del orden bipolar. Aunque bien pudiera ser, en una nueva y delirante pirueta, que Israel pase a ser un régimen liberrimo, socialista y tolerante, al que hay que defender según los intrincados designios de la óptica bipolar de los bloques, política que nada parece tener que ver con los intereses de las ciudadanos y trabajadores árabes.

Nada importa que el régimen de los Asad, en una suerte de monarquía hereditaria, a la que tan aficionadas son las dictaduras, tenga en su haber la represión que Siria ya vivió con Hafez Asad, padre del actual presidente, y que dejó capítulos tan oscuros como el del año 1982 en Hama, donde Hafed envió a sus tropas para aplastar una revuelta islamista y donde murieron 30.000 personas. Nada importa que en el país regido por el autócrata alauí no haya libertad de reunión y toda protesta está firmemente prohibida.

La simpleza del amigo / enemigo convierte a los ejecutados, a los detenidos, a los manifestantes en agentes del Gran Satan; a las noticias en la red que muestran la brutalidad del régimen en manipulaciones de un orden cósmico; y genera mentiras bizarras. Tal como comentaba un oficial desertor del ejercito “ Nos hablan de Bandar al Sultan [príncipe saudí], nos enseñan documentos que pretenden demostrar que la UE, Arabia Saudí, Israel y EEUU organizan las marchas… Cuando terminan, solemos bromear entre nosotros. “Tened cuidado, no vayáis a matar a alguien de Marte”(2)

Como estamos viendo en Tunez, en Egipto, y sobre todo en Libia, no es suficiente que el pueblo se alce contra el dictador. Existen dentro de ese mismo pueblo intereses diferentes. El beneficio del clan, la intolerancia religiosa, la injerencia de las potencias occidentales. el mantenimiento del statu quo de la región, puede hacer que las revoluciones árabes terminen en una caricatura de las ya de por si caricaturizadas democracias occidentales.

Unas confusas elecciones tuteladas por las potencias y el cambio de las élites pueden ser su triste fruto. Pero eso no quita para que se demuestre que, donde hay opresión y esta se hace intolerable, las gentes se alzan, y por lo menos existe la posiblidad de un cambio. Las doce no se dan en una sola campanada.

No me acuerdo quien decía que había que hacer un análisis concreto de la realidad concreta. Aunque pensar para algunos resulte un reto bizantino doloroso, creo que es lo que tenemos que hacer: salir del sótano confortable de las falacias, de no se se sabe que verdades absolutas dictadas por viejos dioses o satanes, y por lo menos intentarlo.

  1. Saleh al-Naimi Aljazeeeratalk.net
  2. Mónica G. Prieto, desde Wadi Khaled. Frontera sirio-libanesa (Periodismo Humano)
  3. David Wearing y Gilbert Achcar
  4. http://www.anticapitalistas.org/El-argumento-del-imperialista-o
Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s