No se puede desalojar a un pueblo en marcha: llenemos las plazas de rebeldía y desobediencia

Miles de personas dignas y rebeldes inundaron las calles y las plazas el pasado sábado 12 de mayo Un año después, el movimiento 15-M demostró su capacidad de convocatoria y de impacto. Es la victoria de la indignación frente a la impotencia. Es la necesaria respuesta frente al expolio al que estamos siendo sometidos los y las de abajo.

Frente a un gobierno dispuesto a una huida hacia adelante, en forma de recortes sociales, de derechos y libertades, se impone la dignidad rebelde de un pueblo en marcha. Este gobierno asediado se atreve a echar pulsos al malestar social. Pero no hay prohibiciones posibles para un movimiento de masas y desobediente. No es posible desalojar a un pueblo en marcha y auto-organizado.

Las plazas, símbolo de la resistencia ciudadana, se llenarán tantas veces como sean desalojadas. Y es que el gobierno ha planteado un envite tratando de convertir en un problema de “orden público” lo que es un problema de justicia social y democracia. Detener, amedrentar, generar un clima de tensión como el de estos días o desalojar convocatorias pacíficas muestran el modelo de democracia del régimen del ’78 y de los partidos y medios que lo defienden.Exigimos la puesta en libertad inmediata y sin cargos de las 20 personas detenidas en Sol en los desalojos del 13 y de esta misma mañana. Por eso, un año después, el movimiento de las plazas sigue siendo un instrumento necesario para desafiar las políticas de austeridad, los recortes y al conjunto del Régimen. Será más necesario, si cabe, resistir a las bravuconadas del Gobierno, a sus amenazas y a su violencia. Sólo con unas plazas llenas, rebeldes y desobedientes podremos impugnar a este gobierno y sus políticas criminales.

Como dice el comunicado de la Comisión de Legal de Sol: “Invitamos a la ciudadanía a participar de las actividades sin miedo, ejerciendo libremente los derechos fundamentales de reunión, libertad de expresión y participación política, sin dejarse intimidar por las restricciones impuestas por Delegación del Gobierno. Una vez más, los derechos se conquistan ejerciéndolos. Porque el espacio público es patrimonio de la ciudadanía, un ágora de intercambio de ideas sobre aquello que nos afecta para la construcción colectiva de un futuro común.” En este aniversario del 15-M lo volvemos a expresar: ” La lucha es el único camino”

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Movilizaciones del 12M-15M: perdamos el miedo, organicemos las luchas para frenar los recortes y el ataque a las libertades. No pagaremos su deuda

De manera intempestiva e inesperada, emergió hace un año el movimiento de la indignación colectiva en el Estado español: el movimiento 15M. Alimentado por las revueltas que estaban trastocando las “impasibles” sociedades árabes, regidas por regímenes autoritarios de décadas, el movimiento 15M fue capaz de materializar el descontento social ante una realidad que se degradaba por la crisis, cierre de empresas, despidos, aumento del paro, ocupando las plazas y sacando a miles de personas a la calle; plasmando su fuerza, para reclamar otra salida a la crisis económica en dirección contraria a la planteada por los mercados: recortes del gasto social, austeridad, desvío de miles de millones a los bancos, desmontaje de los servicios públicos… La Primavera Árabe devolvió la confianza en el “nosotr@s” y en la capacidad colectiva para cambiar el actual orden de cosas. El 15M rompió con el escepticismo, la resignación y la apatía imperante.

El 15M supuso un vendaval en el Estado Español que hizo temblar, por momentos, las estructuras del poder interpelándolo directamente sobre su responsabilidad ante la actual crisis desenmascarando la connivencia entre el poder económico y el político. El 15M produjo una falla en el sistema, una pequeña ruptura al deslegitimar el proyecto neoliberal de una democracia “parlamentaria” secuestrada por parte del poder financiero, donde quienes gobiernan no están al servicio del 99% sino que representan al 1%. Después de meses tomando las plazas, el movimiento bajó en intensidad porque “comprendió” que tomar las plazas no era suficiente para cambiar la realidad política y económica. Se necesita algo más: tener una alternativa a este sistema. Cambiar el mundo de base no es una tarea ni fácil ni inmediata. Hay que reconstruir otra correlación de fuerzas entre quienes ostentan el poder y la gran mayoría de la sociedad y esto requiere de un largo camino, no siempre lineal ni previsible. Pero esto no ha significado una derrota, sino que, ante el reto, el movimiento se reestructuró creando asambleas de barrio para encontrar la mejor manera de organizar la resistencia porque intuyó que la crisis había venido para quedarse.

Son variados los frutos de la emergencia del 15M. Generó un proceso de repolitización de la sociedad que todavía perduran, normalizando la protesta social y radicalizando sus formas de lucha: la expropiación y la nacionalización de la banca, la paralización de los desahucios, el “no pago” de una deuda injusta, ilegítima… Ha puesto de manifiesto que lo “ilegal” no es ocupar casas o bancos, sino desahuciar a familias o estafar con los activos financieros. Socializar la desobediencia es una de las grandes victorias del 15M. El movimiento de la indignación colectiva ha supuesto, en definitiva, un aire de esperanza para encontrar los caminos que rompan las pesadas inercias de las políticas neoliberales que nos llevan a una sociedad del miedo, a una sociedad empobrecida a causa de la apropiación de las élites económicas de la riqueza social para socializar las pérdidas de su modelo productivo. Más allá de las miles de personas que ocuparon las plazas, participaron en asambleas, se manifestaron en la calle…, muchas otras, desde sus casas, se sintieron “representadas” por esta marea indignada. El 15M ha significado la incorporación de una nueva generación militante, la reactivación de una parte de activistas que se habían perdido ante la frustración de luchas perdidas, de la dispersión de la izquierda ante la derrota de transformar esta falsa “democracia”, trascendiendo el núcleo activista clásico de la protesta.

Son muchos los retos que tenemos por delante, la magnitud de los recortes pone en peligro el debilitado Estado del Bienestar, la sangría del paro, miles de familias son desahuciadas o la represión al movimiento, reformando del Código Penal para penar severamente las acciones directas no violentas. Necesitamos de una mayor organización para seguir construyendo la resistencia frente a la salida neoliberal de la crisis y el 15M es un buen marco para ello. Es imprescindible reforzar las estructuras del 15M, sus asambleas, comisiones de trabajo y la coordinación de las mismas. Pero no debemos caer en tentaciones autorreferenciales del propio movimiento. Debemos poner en perspectiva el movimiento: el 15M ha sido el prólogo de un ciclo de luchas que acaba de comenzar. La exitosa Huelga General del 29-M es buena muestra de ello. Ganar la batalla al modelo económico requiere de paciencia, de tener una estrategia sostenida de movilización en el tiempo, de construir un sindicalismo combativo que huya del modelo pactista de la última década y de unificar las distintas luchas que se están produciendo en las empresas contra los despidos, sobre los servicios públicos con los recortes o sobre la vivienda. Por ello, es indispensable reforzar y construir como movimiento las diferentes movilizaciones actuales en las que nos jugamos mucho como la de la reforma laboral y las jornadas de lucha sectoriales sobre la educación, huelga del 22 de Mayo, y la sanidad.

Estos tiempos convulsos nos muestran la certeza de que quienes ostentan el poder no renunciarán sin más a sus privilegios. No sabemos el resultado de este “combate” entre los “de arriba” y los “de abajo”, pero si no luchamos la partida está perdida de antemano.

¡NUESTRAS VIDAS VALEN MÁS QUE SUS BENEFICIOS!

El gobierno va a por todas… ¡¡Nosotr@s también!! No paremos la movilización, hacia otra huelga general

Comunicado de Izquierda Anticapitalista ante las manifestaciones del 29 de abril y el 1 de mayo

RECORTES SIN FIN. En poco más de 100 días, el gobierno del PP ha descargado una autentica batería de agresiones contra la clase trabajadora y la gente de abajo: congelación de salarios, pensiones y salario mínimo; subida del IRPF; Reforma Laboral; durísimos recortes en sanidad y enseñanza; subida brutal de tasas universitarias, etc. Y esto es sólo el inicio. En la antesala, aguardan una nueva subida del IVA, la “reforma” de las prestaciones por desempleo, la eliminación de empresas públicas con los consiguientes despidos masivos de empleados públicos y una ley de huelga a la medida de la patronal. Mientras tanto, Rajoy “cumple” sus promesas electorales: no sube los impuestos (al capital y a las grandes fortunas), mantiene las ayudas (a la banca, las empresas y la Iglesia) y condona las deudas (a los defraudadores con la amnistía fiscal). La patronal, por su parte, sin poder ocultar su satisfacción, se ha apresurado a aplicar la nueva Reforma Laboral y a incumplir sistemáticamente las subidas salariales pactadas en los convenios firmados antes de la aprobación de su aprobación.

LA POLITICA DEL SHOCK….Y DEL PALO. El gobierno, a pesar de saber de antemano que no logrará cumplir el objetivo de déficit impuesto por Bruselas y de que esta política deprime la economía, destruye empleo y nos instala en la recesión, insiste machaconamente en ella, anunciando, un día sí y otro también, nuevos recortes. Frente al amplio rechazo social, amparado en su mayoría electoral, permanece imperturbable y aparentemente inmune a la movilización. Esta prepotencia estudiada pretende desmoralizar a la mayoría social, dispuesta a movilizarse contra esta política, enviando el mensaje de que no hay más alternativa que la RESIGNACIÓN. Y para quien no se resigne, REPRESIÓN. En palabras de diversos responsables de Interior, el objetivo de la nueva reforma del Código Penal es hacer que la gente tenga miedo al sistema.

EL MIEDO NUNCA CONQUISTÓ DERECHOS. EL 29- M MUESTRA EL CAMINO. Pero como han puesto en evidencia la HG, las manifestaciones del 29 de Marzo, y la amplísima oposición social a los recortes en numerosos sectores y Administraciones Autonómicas, a pesar de lo difícil de la actual situación, PODEMOS SUPERARLA. Pero para que este potencial de resistencia social sea capaz de frenar las agresiones hay que extender y ampliar el rechazo social a las políticas del gobierno y convertirlo en movilización, oponiendo la legitimidad de la calle a la fraudulenta mayoría absoluta del PP. Es preciso mantener la presión sobre el gobierno con determinación, sin falsas ilusiones y con claridad de objetivos. Hay que tejer un amplio acuerdo de unidad de acción entre todos los sindicatos que han contribuido al éxito del 29M, capaz de poner en marcha un plan de movilización, escalonado por sectores y sostenido en el tiempo, cuyo objetivo sea la derogación de la Reforma Laboral, la defensa de lo público empezando por el mantenimiento de sus empresas que prestan servicios esenciales y el fin de los recortes sociales. En lo inmediato, es urgente la convocatoria de una jornada de lucha estatal en toda la enseñanza y la unificación de las movilizaciones en las naciones y territorios del Estado cuyos gobiernos están dispuestos a aplicar los recortes. Debe existir la voluntad de incorporar y dar protagonismo en esta lucha a los diferentes sectores sociales interesados en incorporarse a ella: estudiantes, gente usuaria de la sanidad, etc.

UN PRIMERO DE MAYO QUE HA DE SER EL COMIENZO. El presente 1º de mayo debe ser el comienzo de tal proceso. Las diferentes convocatorias de movilización que se han ido sumando una a una para el mes de mayo son la ocasión oportuna para salir a la calle con más fuerza que nunca: el 29 de abril contra los recortes en sanidad y educación; el 1º de Mayo luchando por nuestros derechos laborales; el 3 de Mayo, durante la cumbre del BCE en Barcelona, rechazando las políticas antisociales de la UE; el 12 y el 15 de Mayo, volviendo a tomar las calles, las plazas y el mundo, uniéndonos a las movilizaciones globales, que deben dejar bien claro que existen alternativas a esta crisis, a las políticas neoliberales y , por supuesto, al capitalismo; a partir del 16 de Mayo- y durante los seis días de Huelga en Educación ya convocados por las fuerzas sindicales -batallando en el País Valencià contra los recortes educativos y de servicios sociales del PP. Todas estas acciones deberían también servir de preparación para una nueva HUELGA GENERAL en todo el Estado, cuya intensidad pudiera ser cualitativamente superior a la pasada del 29M. Y siempre manteniendo la perspectiva de una convocatoria de paro general en toda Europa o, al menos, en los países más afectados por la crisis de la deuda.

ALZAR LA BANDERA DE UNA POLÍTICA ALTERNATIVA. Las movilizaciones han de servir no sólo para poner en marcha un proceso de lucha de largo alcance para defender lo público como símbolo de nuestras conquistas en primera instancia para después alzar la bandera de un programa de medidas alternativo al neoliberal que incluya puntos esenciales como el fin de las políticas de ajuste del gasto público para pasar a las de inversión y hacia un modelo productivo ecológicamente sostenible; la nacionalización de la banca; la reforma progresiva de la fiscalidad; el impago de la deuda ilegítima; la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y el mantenimiento de prestaciones para la gente parada; y la recuperación y ampliación de todos los derechos sociales, democráticos y políticos que se nos están intentando arrebatar. Ésta ha de ser nuestra alternativa, QUE ES PRECISO IMPONER.

ÉSTO SÓLO ES EL COMIENZO. ESTA LUCHA SERÁ DURA Y DIFÍCIL ¡¡PERO LA VAMOS A GANAR!!

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¡Sus beneficios o nuestro futuro!

Declaración del Área de Estudiantes de IA ante los recortes en universidad

A pesar del perfil neoconservador y antisocial que el gobierno del Partido Popular mantiene, los anuncios de nuevos recortes y contrarreformas a nuestro sistema público de educación no dejan de conmocionar a buena parte de la sociedad civil. Primero fue el recorte de 3.000 millones de euros -un 27% del total- de la financiación pública dedicada a educación, aparecida en la propuesta de Presupuestos Generales del Estado. Ahora el Consejo General de Política Universitaria anuncia una subida de las tasas universitarias superior al 50% sobre la base actual, que supone un incremento en el precio de las matriculas de 540 euros, y la inminente supresión de las titulaciones que no tengan 50 matriculados en primer curso, entre otras medidas. El mismo gobierno que hace tres meses aprobaba -con apoyo del PSOE- entregar a la banca más de 25.000 millones de euros de las arcas públicas, nos dice ahora que no hay dinero para mantener la sanidad y la educación públicas. Se hace cada vez más evidente que las alternativas neoliberales solo benefician al 1% de la población que controla los medios de producción, de comunicación y las instituciones políticas.

Estas medidas, lejos de representar una salida a la crisis, producen un incremento de las diferencias sociales y una sociedad con pocos ricos muy ricos, y muchos pobres más pobres todavía. La reducción del la financiación pública a las universidades supone la mercantilización y la progresiva privatización de los servicios que estas ofrecen. La búsqueda de fuentes privadas de ingresos a la que se ven obligadas las universidades se traduce en el sometimiento de sus actividades docentes e investigadoras a la voluntad de las empresas que invierten en la universidad, y que ya hacen valer sus intereses, privados, a través de los Consejos Sociales universitarios.

En la actual situación social, con un paro juvenil superior al 50% y las perspectivas de futuro de varias generaciones cercenadas por las políticas neoliberales de dictadura de los mercados, el incremento del precio de la matricula universitaria sólo favorece la elitización de la universidad y la división social, entre aquellas personas que pueden pagarse los estudios superiores y las que no, aumentando a su vez la precarización de amplias capas de la sociedad y reduciendo todavía más sus posibilidades laborales y espectativas vitales.

Nosotros, el 99%, las y los que estamos sufriendo la crisis y pagando las consecuencias, tenemos que plantear alternativas políticas. Defender una educación orientada a construir un nuevo modelo social y económico, que priorice las necesidades de las personas y no de los mercados. En el que la que la investigación no esté condicionada por los intereses de las empresas privadas, sino por las necesidades comunes de la sociedad. En el que el acceso a la educación esté garantizado para el conjunto de la población, como condición necesaria para construir una sociedad democrática y participativa.

Sabemos que este cambio de modelo solo puede llevarse a cabo con la movilización colectiva y la lucha en la calle. Las instituciones políticas, desde el gobierno central hasta los rectorados de las universidades, que en casos como el catalán llevan tiempo aplicando los recortes del gobierno de la Generalitat, son cómplices en la aplicación del proyecto impulsado por la troika, y sólo la ruptura con el actual sistema nos permitirá construir uno nuevo, alejado de los presupuestos de mercantilización de la vida a los que nos encontramos sometidos.

Para conseguir esto, el movimiento estudiantil debe seguir adelante en este ciclo de movilización contra los recortes. En la batalla contra el modelo de universidad que se intenta implantar a través del Plan Bolonia o la Estrategia Universidad 2015, es fundamental construir lazos de solidaridad con el resto de la comunidad universitaria, cuyos derechos también se encuentran en peligro, y con los movimientos sociales que se enfrentan a la privatización de la sanidad, a los despidos, a los desalojos o a los ataques contra los derechos de las mujeres y las minorías sexuales. Las medidas antisociales y la represión con la que el gobierno del PP está implantando su programa de recortes no nos detendrán en la defensa de los derechos ganados por años de esfuerzo.

Tras el éxito del 29-M: continuar la movilización, mantener la presión sobre el gobierno y la CEOE

Declaración de Izquierda Anticapitalista

La jornada de huelga del 29-M fue, de acuerdo a los datos, un éxito: más de diez millones de asalariadas y asalariados secundaron la huelga y al menos 1,5 millones de personas recorrieron las calles de ciudades y pueblos de todo el Estado, en las más de cien convocatorias de manifestación. Miles de estudiantes se sumaron a las protestas, y la convocatoria encontró apoyo y simpatía entre quienes “no computan” (amas de casa, parados y paradas,…) y entre el amplio sector de personas con trabajo precario. Este sector sufrió especialmente la acción de los piquetes empresariales y de la presión patronal encaminadas a impedir que ejercieran su derecho a la huelga que, en algunos casos, consiguieron su objetivo, aunque sin poder contener la expresión de rechazo en la calle.

La jornada, además, ha sido “vivida” también como un éxito por las gentes de abajo, lo cual es particularmente importante. La presión patronal y mediática no logró impedir el triunfo de la huelga, la reforma laboral quedó deslegitimada para la mayoría social en las calles y empresas de todo el país.

La Huelga −a pesar de haber atravesado todos los sectores económicos y territorios− ha tenido mayor incidencia en la industria que en los servicios y ha sido más contundente en la cornisa cantábrica que en el resto de territorios. Pero aunque no se la puede considerar Huelga General ciudadana como la del 14D su legitimidad social no puede ponerse en duda, como demuestra la participación masiva en las manifestaciones. La masividad de las manifestaciones fue uno de los rasgos más destacados de la Huelga y muestra la adhesión activa a la convocatoria, las ganas de lucha existentes entre amplios sectores sociales y, también, la importancia estratégica de reforzar la dimensión ciudadana y territorial de la HG para que sea lo más inclusiva posible y abarque a parados, precarios/as, inmigrantes, amas de casa, trabajadores/as de pequeñas empresas…

El gobierno y la patronal han acusado el golpe, reconociendo implícitamente el éxito de la convocatoria, −“hay que pasar página“, decía el presidente de la CEOE la misma noche del 29-M−, a pesar de que ésta no haya sido suficientemente fuerte como para hacerles ceder. El gobierno de Rajoy, sometido al tándem Merkel-Sarkozy, se juega demasiado como para retroceder ante el primer envite. Necesita mostrar firmeza para mantener la credibilidad ante el “gobierno de los mercados“ y poder así continuar con su política de recortes sociales y de derechos. Botón de muestra, los presupuestos de 2012, que contemplan recortes del gasto sin precedentes en la UE que ponen en riesgo la prestación de servicios básicos en la sanidad, la educación y la atención a la dependencia entre otros.

Es necesario ahora continuar la movilización, mantener la presión sobre el gobierno y la patronal, hasta hacerla insoportable, y exigir al gobierno la retirada incondicional y completa del anteproyecto de ley. Sería un fraude para los y las millones de huelguistas que las direcciones de CC.OO y UGT mantuvieran su orientación de reformar la reforma laboral, mediante la inclusión en la misma de algunos aspectos del fracasado acuerdo sobre Negociación Colectiva (ANNC II).

La retirada de la ley, por el contrario, podría ser la base para un amplio acuerdo sindical de unidad de acción para continuar la lucha contra la reforma y los recortes. Este acuerdo debe incluir tanto a los sindicatos mayoritarios a escala estatal (CC.OO y UGT), como a la mayoría sindical vasca (ELA-LAB), a la CIG gallega y a las organizaciones del sindicalismo alternativo como CGT, Confederación Intersindical, IAC, Intersindical Valenciana, SAT-SOC, CSI-Asturias, Co.Bas, CNT y otras. Tal acuerdo debería incluir también a los movimientos sociales y políticos de la izquierda. Esta plataforma amplia debería diseñar un calendario o plan conjunto de movilizaciones, sostenidas en el tiempo, cuyo objetivo fuera el de generar una corriente de lucha capaz de arrastrar a los sectores más indecisos, escépticos y aún inmóviles de la clase trabajadora y permitir la recuperación de la confianza de la clase en su fuerza.

Un plan semejante podría basarse en movilizaciones escalonadas en los sectores estratégicos de la producción y de los servicios: transporte, energía, comunicaciones, sector público… incluyendo huelgas rotativas en éstos y también huelgas por territorios. Contemplaría también movilizaciones y acciones ciudadanas, por ejemplo la ocupación de sedes patronales y edificios públicos. Daría protagonismo a los diferentes actores sociales interesados en echar abajo la reforma laboral y frenar los recortes y serviría para reforzar la conciencia y la capacidad de resistencia de quienes han sido protagonistas el 29-M. Finalmente, el plan de acción se debería fijar como objetivo hacer posible la convocatoria de una nueva Huelga General cuya potencia fuera sensiblemente mayor que la de la pasada del 29M.

12 de abril de 2012

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Esto sólo será el principio…

CONTRA EL MIEDO SOCIAL: HUELGA GENERAL, UNIDAD, MOVILIZACIÓN CONTINUA Y RESISTENCIAS COTIDIANAS

La campaña del miedo (la fila del paro, los medios de comunicación, y el “pase un momento por mi despacho”…) va en aumento.
Una vez interiorizado el miedo a la gente se le suministran “argumentos” para la resignación: “los sindicatos no os defienden”, “los sindicatos no luchan”, “los sindicatos están vendidos”, “no hay sindicalismo alternativo, no hay alternativa”…bombardean los medios y tertulianos…”cualquier huelga es irresponsable”.

¿Hasta cuando vamos a ceder? ¿Alguien cree que pararán el saqueo y el aumento de la explotación de forma voluntaria?
Hay que racionalizar el miedo. Tod@s tenemos miedo al paro…pero lo que más miedo da es que la gente no haga nada. Nos van a quitar hasta los hospitales.

Una gran movilización, una gran respuesta en las calles, traspasará el miedo de lugar.

Hay muchas cosas que se pueden hacer contra la patronal, los gobiernos y los banqueros. Desde luego lo primero es hacer la Huelga General del 29 de marzo. Es imprescindible un puñetazo en la mesa, un soplo de optimismo para los millones de personas que no se dedican a vivir de los demás. A cara de perro, contra viento y cínicos aburridos. Tod@s podemos participar en las acciones de huelga, bloqueos, no colaboración, entorpeciendo, no comprando, hablando con la gente cercana, animando cualquier iniciativa (una pancarta en el barrio, en el colegio, una hoja…) a favor de la huelga. Denunciando las estafas de las Cajas de Ahorros y los bancos, los desahucios, esa empresa que explota a tu amig@… Que se sepa. Señalemos y denunciemos a los directivos que se van con jubilaciones millonarias (como los 117.350.000 euros que se llevan 20 de ellos de las Cajas de Ahorros), a los políticos que han dilapidado ingentes recursos públicos y ahora hablan de recortes. Convirtiendo la deuda privada, fundamentalmente de los bancos, en deuda pública y no debemos pagarla. Se han regalado 80.000 millones de euros a la banca y concedido 300.000 millones más como avales ante el improbable cobro de los activos tóxicos (con lo cual gran parte de esa cantidad será un regalo más sin contraprestación). Situación más denunciable cuando el 80% de los ingresos fiscales recaen sobre las espaldas de l@s trabajadores y se estima que el fraude fiscal anual de las rentas altas es de 70.000 millones de euros. ¡Economía sí! economía lo primero, pero economía en favor de la mayoría no de la minoría. Luchemos por una economía al servicio de las personas y no al revés.

El 29 de marzo es por la reforma laboral (más poder a las ETT’s, se reducen drásticamente las indemnizaciones por despido, se aumentan las causas de despido -”no suficientes beneficios en una empresa”, bajas por enfermedad…-,EREs sin control judicial, movilidad geográfica total, destrucción de los convenios colectivos, más poder para los empresarios para modificar horarios, salarios, desprotección de los más indefensos…) pero también es por los recortes en sanidad, educación pública, los desahucios, los políticos y empresarios corruptos que nunca van a la cárcel, por que se hace recaer la crisis especialmente en las mujeres (no se reparten los cuidados, expuestas más a la precariedad, se ven abocadas a cubrir los recortes en servicios sociales…) y en los inmigrantes.

Desde Izquierda Anticapitalista de Aragón llamamos a apoyar todas las iniciativas, la mayor unidad posible entre las gentes combativas, impedir entre tod@s la claudicación cotidiana de la gente y la claudicación de las direcciones de CCOO y UGT en las mesas de negociación. Apoyamos todas las asambleas de barrio del 15M, la jornada de lucha de CGT del miércoles 28 de marzo para preparar la Huelga General, las asambleas unitarias en educación, los bicipiquetes y los piquetes humanos

Hay que imaginar decenas de resistencias posibles para el 29 y para los días siguientes. La Huelga es nuestra, de tod@s.

Esto sólo será el principio…

IZQUIERDA ANTICAPITALISTA DE ARAGÓN.
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